...esto acaba de empezar...
Aún queda en las retinas de mis ojos todos los momentos vividos en el Symposium, las emociones, los agobios, los contratiempos, las risas, las cosas aprendidas… la verdad es que será difícil olvidar una experiencia tan linda.Quiero tomar la imagen de la de la Vigilia de Asís, cuando uno de los nuestros nos marcó las manos con aceite… quiero que mis palabras sean de cercanía, de acción de gracias y de fuerzas…
- El símbolo de aquella noche lo realizó uno de los nuestros, un joven igual que tú y que yo, un joven que vive desde la Salle y para los demás… esa es la característica que he descubierto estos días en Roma… la cercanía que he descubierto entre todos los jóvenes (hermanos y seglares) que luchamos cada día por hacer realidad el sueño de La Salle.
- Cuando el joven se acercaba a nosotros le abríamos nuestras manos… en la Sagrada Escritura, las manos abiertas, a parte de ser símbolo de petición, es símbolo de acción de gracias…y seguro que estáis de acuerdo conmigo: ¿Por cuántas cosas tenemos que dar Gracias a Dios estos días? Desde el regalo que recibíamos el día que rellenábamos la ficha de inscripción empezábamos a recibir un regalo… ya entonábamos nuestra acción de gracias… y después… gracias a todos los que han hecho posible el sueño compartido del Symposium… más de dos años gestándose en la mente de unos cuantos… Gracias a todos los que han dado forma y vida a lo que se gestaba desde hace un par de años. Gracias Matteo, Daniella, Virgilio, Virginia, Marco, Claudio, Salvo, Antonio, Giacomo, Andrea, Txus, Javi, José Anjel, Diego, Alfonso, Enrico… y tantos que se me olvidan y seguro que estáis ahí y habéis estado día a día… Habéis demostrado que nuestro mundo es posible… puede ser un mundo que presente millones de dificultades, millones de llamadas del mundo, millones de incoherencias… pero como decía Ricardo Moro, si estamos viviendo este mundo es porque Dios ha pensado que es el mejor para nosotros.
- Seguro que es más que sabido que el aceite en la Sagrada Escritura y en la Antigua Roma era símbolo de fortaleza… quiero que estas palabras os den fuerzas para continuar, para hacer del Symposium una realidad hoy y ahora en el lugar que os corresponde… ahora nos toca concretar cada una de las propuestas, experiencias, ideas, sentimientos… y hacer en nuestra lengua lo que durante una semana hemos hablado en multitud de lenguas… pero siempre en un dialecto, el dialecto lasaliano…
No olvidéis nunca vuestras fortalezas, vuestra creatividad, vuestra ilusión, vuestra capacidad de trabajo, vuestras ganas de soñar, vuestra alegría, vuestro compromiso, vuestra fe, vuestro credo en el Dios de Jesús, vuestro credo en los niños y jóvenes…Ya no me alargo más… no olvidéis que en vuestras manos hay una fuerza increíble, y Dios la ha puesto en cada uno de vosotros para que la déis a los demás…
GRAZIE PER TUTTO… GRAZIE A TUTTI… CIAO… PORTERÓ NEL MIO CUORE OGNUNA DEI VOSTRA TESTIMONIANZA… CI VEDIAMO… VIVA GESÚ NEI NOSTRI CUORI!!!
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